Muchas ventas se demoran no por falta de comprador sino por papeles incompletos. Reunir la documentación antes de publicar acorta los tiempos y da confianza al comprador.
Documentos de las personas
El DNI o documento de cada titular. Si estás casado o en unión convivencial, el estado civil importa, porque en ciertos casos hace falta la conformidad del cónyuge o conviviente para vender la vivienda familiar. Si el titular falleció, hay que tener inscripta la declaratoria de herederos.
Documentos del inmueble
La escritura o título de propiedad. Los planos y, si hubo ampliaciones, la documentación que las respalde. En departamentos, el reglamento de copropiedad y el estado de las expensas.
Certificados y libre deudas
Los certificados de dominio e inhibiciones los pide el escribano al Registro General de la Propiedad. Además se necesitan el libre deuda de impuesto inmobiliario provincial, el de tasa municipal y los de servicios. Si la propiedad tiene hipoteca, hay que acordar su cancelación antes o en el momento de la escritura.
Quién interviene
El escribano estudia el título, solicita los certificados y firma la escritura. Una inmobiliaria matriculada te ayuda a ordenar esto desde el comienzo y a detectar problemas antes de ofrecer la propiedad.
Aviso: la lista exacta depende de cada caso. Consultá siempre con tu escribano.
